UN POCO DE HISTORIA


La RODOCROSITA, se llamaba antiguamente DIALOGUITA o ESPATO MANGANOSO o ESPATO FRAMBUESA, en nuestro país fue rebautizado como ROSA DEL INCA por el Señor FRANZ MANSFELD.

En el diario "El Orden" de Buenos Aires, del 7 de Octubre de 1855, se publicó en la primera plana y a cinco columnas, un extenso artículo que comenzaba así:

“LA PROVINCIA DE CATAMARCA Y LA PORTENTOSA RIQUEZA DE SUS MINAS”

“La Restauradora”, riquísima mina de cobre, ha sido vendida a la casa del Sr. Lafone, en la suma de seis mil onzas de oro, quedando a favor de los dueños los metales explotados, los ingenios y todas las herramientas. Esta mina pertenecía a los señores Perte, Dña. Cristina Figueroa y Don Sixto Madrid”.

Con este acontecimiento se continuaba la explotación en pequeña escala de la mina “La Restauradora”, perteneciente al actual distrito minero “Capillitas”, la que se prolonga desde 1856 hasta 1892, separándose el cobre en el ingenio P.... a unos 15 Km. al sur de la Villa de Andalgalá, propiedad del Sr. Samuel Lafone Quevedo. El mineral extraído de la mina se bajaba en arrias de mulas, en cantidades que oscilaban entre 2000 y 2500 toneladas al año. Además del cobre se obtenían 10 a 20 onzas de oro y 150 a 200 onzas de plata (1 onza=34 grs.) por tonelada. La distancia desde la mina hasta Andalgalá es de unos 56 kilometros por una cuesta, por camino de cornisa de 46 Km. de longitud.

La existencia de estas minas era conocida por los nativos desde varios siglos atrás y se sabe que los incas recibían minerales extraídos de las mismas.

De la vecina mina “ROSARIO” de propiedad de otras personas, se obtenía una cantidad similar de mineral de cobre.

Durante 36 años Don Samuel Lafone Quevedo, explotó la mina Restauradora, y fue entre los años 1871 y 1874 que el geólogo alemán Alfredo Stelzner, contratado por la Academia de Ciencias de Córdoba, señaló por primera vez la existencia de RODOCROSITA en el distrito minero Capillitas. Sus importantes trabajos fueron publicados en Alemánia entre los años 1876 y 1885 en la obra titulada “Beitrage zur Geologhie und Paleontologhie der Argentinische Republik”. Se presenta este carbonato acompañado a la galena y a la blenda asociado en pequeñas capas, especialmente en las minas Restauradora, Esperanza, Ortiz, Rosario, Carmelita y otras de las 39 que integran el distrito. Sin embargo, la aplicación como piedra decorativa data de muchos años después de la publicación de Alfredo Stelzner.

El Dr. Franz Mansfeld, de nacionalidad alemana, cuenta en algunas de sus publicaciones que durante una visita al Museo de la Plata en el mes de junio de 1934 le mostraron un cajón que contenía numerosas muestras de RODOCROSITA obteniendo una de ellas en canje por una donación que había hecho. Un tiempo después la llevó al Museo Británico de Londres y, según dice: allí comprendí que se trataba de un mineral muy raro y resolví ir en su búsqueda.

En esa ocasión bautizó al mineral con el nombre de “Rosa del Inca”. Según una antigua tradición, ya los incas empleaban la RODOCROSITA con fines ornamentales.

De regreso a la Argentina, en mayo de 1937, Mansfeld se trasladó a la provincia de Catamarca, y de allí a Andalgalá, en donde pudo organizar una expedición.

Tras numerosos inconvenientes y peripecias consiguió obtener una cantidad adecuada de mineral que trajo a Buenos Aires (unos 300 kilos), de los cuales pudo utilizar un 10%, debido a que el resto estaba percudido, habiéndose puesto negro o marrón. Dos meses más tarde y provisto de un permiso del dueño del campo regreso a la mina, llevándose 4.000 kilos de piedras.

Con participación de unos socios, Mansfeld instaló un taller de corte y pulido con el que se confeccionaron numerosas piezas de RODOCROSITA.

A fines de 1937 Mansfeld integra con varios socios una Compañía Minera para la explotación del mineral: La Compañía Minera de la Cordillera, y el 19 de febrero de 1938 pudo por fin empezar seriamente con la explotaciòn de la RODOCROSITA o ROSA DEL INCA.

Mansfeld conoció a una distinguida dama en Salta en febrero de 1938, que demostró mucho interés por estas piedras y viajó a la mina “Restauradora” en donde pudo verificar personalmente las vetas existentes. El entusiasmo de esta señora fue tal que a fines de agosto de ese mismo año viajó de su pecunio a la Feria Internacional de Leipzig y expuso mil kilogramos de RODOCROSITA en forma de diversos objetos tallados y fragmentos pulidos que concitaron la admiración del numerosos público concurrente: era la primera vez que se exponía en el extranjero esta piedra argentina.

Dos años después, en los últimos días de agosto de 1940, Mansfeld exponía por primera vez en la Argentina, en su museo particular de la calle Bouchard 432 de Buenos Aires, los materiales traidos de las minas Capillitas y Ortiz, y al año siguiente, el 5 de diciembre de 1941 en la Exposiciòn de la Patagonia realizada en las instalaciones de la Sociedad Rural de Palermo, se exhibieron al público esos mismos objetos.

En 1940, ante la escasez de cobre en el país, la Dirección General de Fabricaciones Militares se hizo cargo de la explotación del mineral, pero, al finalizar la Segunda Guerra Mundial se la abandonó. Posteriormente, durante la década del cincuenta este organismo militar comenzó a explotar nuevamente la mina pero solamente la RODOCROSITA, dado el ínterés que iba adquiriendo este carbonato para ornamentación.

En 1947 viaja nuevamente hacia la mina, para realizar un informe acerca de la explotabilidad de la RODOCROSITA, en combinación con el estado, que era dueño de Minas Capillitas. Se encuentra con una vista inolvidable, las mejores piedras de 1937-1938 eran nada comparadas con lo que ahora se veía. Visitando las demás minas donde se daba la RODOCROSITA, pudo hacer un cálculo provisorio y llegó a una cantidad de 8.000 metros cúbicos de RODOCROSITA; y un solo metro cúbico pesa varios miles de kilos, expresando: “Aquí yace un verdadero tesoro, ya que las enormes cantidades de RODOCROSITA explotable hacen de esta mina una de las más ricas del país, sino del mundo.”

Queda para Mansfeld, en consecuencia, el mérito de haber alertado y llevado a la práctica el empleo de la RODOCROSITA como piedra decorativa o semi-preciosa, habiendo desechado por completo la idea de explotar el Distrito Minero “Capillitas” para la extracción de cobre, dado su bajo rendimiento y su compleja mineralización que dificultaba, y aún a veces, tornaba imposible su extracción.

Estractado de: HISTORIA DEL REDESCUBRIMIENTO DE UNA VALIOSA MINA EN CATAMARCA por el Prof. FRANZ MANSFELD

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